Nuestra lectora Nayaree encontraba que la decoración de la guardería de su hija era poco infantil. Rápidamente convenció a la monitora para hacer entre las dos una reforma, reciclando material prestado del colegio titular. La seño, Cecilia, también joven y entusiasta, acogió encantada la idea. Dada la estrechez del recinto, planearon un mural salpicado de dibujos infantiles, y pusieron manos a la obra. |
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